| Una vez más la editorial Kalandraka
apuesta por recuperar cuentos populares de tradición
oral como este que reseñamos Garbancito que
han gustado a los niños y niñas de
todas las generaciones. Pero como en otras ocasiones,
dándoles una vuelta moderna con el divertido
texto de Olalla González y las coloristas
ilustraciones y originales ilustraciones de Marc
Taeger. Como todos los cuentos tradicionales de
su género, Garbancito posee un alto nivel
didáctico y transmite una moraleja positiva
a los lectores que disfrutarán de las curiosas
ilustraciones de Marc Taeger.
La estructura repetitiva del cuento y la canción
a modo de estribillo que ya conocen todos los
lectores, fomenta la oralidad: “pachín,
pachán, pachón, mucho cuidado con
lo que hacéis...” Un canción
y un cuento que han cosechado la atención
de los niños de todas las generaciones.
El argumento de Garbancito es conocido por todos:
Había una vez una familia que tenía
un hijo muy pequeño, tan pequeño
como un garbanzo. Por eso le llamaron Garbancito.
Un día, cuando su madre estaba haciendo
la comida, notó que faltaba el azafrán.
Garbancito enseguida se ofreció a ir a
la tienda. Su madre nunca le dejaba salir solo
de casa, porque temía que la gente no lo
viese y lo pisase. Pero Garbancito insistió.
Le dijo a su madre que iría cantando; así,
aunque no lo viesen, lo oirían, y nadie
lo pisaría.
Garbancito se enmarca en el ambiente familiar
y protector hogar; pero lejos de inculcarle complejos
y debilidades al protagonista, a causa de su pequeño
tamaño, transmite un mensaje positivo:
Garbancito es fuerte, tiene iniciativa, sabe enfrentarse
y resolver los problemas que le surgen, que además
en este caso, tienen final feliz.
La autora Olalla González (Marín,
1977) ha logrado componer un texto divertido e
inteligente para este cuento. Diplomada en Magisterio,
especialista en animación a la lectura
y ha desarrollado distintos talleres plásticos
y literarios. Además de Garbancito, adaptó
el cuento tradicional titulado Chivos chivones,
disponible en castellano, gallego, portugués
y adaptado al lenguaje de pictogramas para niños
y niñas con necesidades educativas especiales
(colección Makakiños).
Destaca también el original trabajo de
Marc Taeger (Berna,1963) con el que imita los
dibujos infantiles y sus trazos y colores. El
ilustrador trabaja en la actualidad como diseñador
para medios de prensa y agencias de publicidad
desde Galicia. Por su trabajo de ilustración
y diseño en el libro titulado La verdadera
historia de Caperucita, editado también
por Kalandraka, recibió el Premio Daniel
Gil de Diseño Editorial 2005. También
ha ilustrado en este mismo sello el álbum
Aquiles el puntito.
Garbancito acerca a los pequeños lectores
a la vida rural y sus costumbres, y a un personaje,
que lejos de acomplejarse con su tamaño,
es valiente, tozudo y positivo. El ilustrador
nos presenta un garbancito de trazos modernos,
como coloreado por niños, muy innovador
y dinámico, para que los padres lo leamos
con nuestros niños y niñas desde
los 5 años de edad, que disfrutarán
seguro de las aventuras y peligros por los que
debe pasar este pequeño pero “gran
protagonista”. |